RESEÑA: "CORDOBA, CABRA E ILBIRA, TRES CORAS DEL CALIFATO Y SU ALFOZ"

5- CORDOBA, CABRA E ILBIRA, TRES CORAS DEL CALIFATO Y SU ALFOZ
Roma y su civilización se extendió a partir del siglo III a.C. cOmo una mancha de aceite por toda la cuenca mediterránea, traspasando con ímpetu y con la presencia de sus armas, en tierras diversas, donde tras su conquista establece su dominio y a la vez lega una forma de vida civilizada instituyendo a través de la Constitución Antoniniana del emperador Caracalla en el 212 dC la ciudadanía romana a todas las gentes de su vasto Imperio. Una vez sometida Hispania por la fuerza de las armas y conseguida la pax romana desde la era de Augusto, es en el año 169 a.C cuando el pretor Claudio Marcelo funda una colonia romana en la actual Córdoba, que significa lugar de oro, en lengua hebrea y púnica y el lugar se convertiría en Colonia Patricia . Es Córdoba, aquella villa romana que imprime una personalidad propia a una serie de villas que tras los asentamientos humanos se empiezan a desarrollar en la vega del río Guadalquivir constituyendo entre sus márgenes una amplia zona al que pertenecen esto lugares de interés, que se desarrollan en esta sencilla exposición. Tras la ocupación árabe de Córdoba a finales del 711 por las tropas mandadas por Mugeriz El Rumí donde se produce un cambio radical respecto a la economía y a la organización social. Cinco años más tarde seria el Emir Al-Horr quien la convertiría en capital de la Hispania musulmana. No olvidemos que el siglo VIII,fue decisivo para la difusión del Islam, tras la revelación divina al Profeta Muhammad la paz sea con Él como mensajero de Dios, siendo también elegida Hispania, luego ,Al-Andalus,como lugar para difundir la nueva semilla, que se estaba propagando en el mundo entero. El tratado recoge en su primera parte, la fundación de Al-Andalus y su identidad, donde se exponen los pilares fundamentales de la nueva civilización, con la descripción de cómo era el núcleo urbano o Medina, su distribución en dos areas,la residencial y la comercial o Zoco, con variedad de productos, su control por la autoridad o almotacén para evitar irregularidades o fraudes, así como el lugar sagrado de la oración o Mezquita y la diversas costumbres del mundo islámico. Posteriormente se expone la relación abreviada de ciudades o villas que forman el alfoz del nuevo Emirato después Califato y luego tras la desintegración de éste, la fundación de los reinos taifas, las invasiones africanas de los almorávides y almohades y como consecuencia de la derrota musulmana de los almohades por las tropas cristianas del rey de Castilla, Alfonso VIII en las Navas de Tolosa en el inicio de Sierra Morena, en Despeñaperros y luego finalmente concluida por el rey Fernando III El Santo y su hijo, Alfonso X El Sabio. El alfoz lo constituye, Córdoba, Fernán Núñez, Montemayor, Montilla, Aguilar de la Frontera, Lucena, Cabra, Carcabuey, Priego de Córdoba, Espejo, Castro del Rio, Baena, Zuheros,Luque,Alcaudete,Castrillo de Locubin,Alcala La Real, Colomera, Moclin, Pinos Puente, Güevéjar, Cogollos Vega, Alfacar, Viznar y la joya resplandeciente de Granada. Esta exposición tiene como objetivo principal de dar a conocer al lector, un conocimiento más completo de las peculiaridades del alfoz cordobés, con la descripción de una serie de villas donde se desarrolla, su historia, arte y tradiciones y cómo objetivo secundario, el despertar el interés del viajero por visitar estos lugares turísticos con la finalidad de realizar un paseo cultural por estas estos evocadores lugares, cuna de las civilizaciones pasadas.
Julio Reyes Rubio Al-Mayriti
domingo, 19 de febrero de 2012 a las 9:14
Enviado por Julio Reyes Rubio "Al-Mayriti"
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RESEÑA: "CÓRDOBA, CIUDAD DE LAS TRES CULTURAS"

21- "CÓRDOBA, CIUDAD DE LAS TRES CULTURAS"
El titulo de este ensayo, "Córdoba, ciudad de las tres culturas" es un eslogan repetido a lo largo de la historia pues desde las épocas muy remotas de la Prehistoria se han encontrado hallazgos en la época chelense de los yacimientos que han aparecido en las orillas del río vivificador en referencia al Betis o Guadalquivir. En la época de la Edad del Bronce o del Hierro, Córdoba debió ser la capital política de esta amplia región meridional de Iberia y formaba parte junto a Gades o Cádiz del gran Imperio Tartesio. El primer testimonio histórico de este lugar se debe a la época cartaginesa que cita a los cordobeses que acompañaron a Aníbal en sus campañas contra Roma. Ya en el año 206 a. C. la conquistan los romanos y transcurridos treinta años, el pretor Claudio Marcelo la funda y la edifica con los cánones artísticos romanos en sus monumentos y murallas y es elegida como la capital de la Hispania Ulterior adoptando el nombre de Córdoba. Los grandes acontecimientos históricos como las luchas de Viriato, Sertorio y Pompeyo contra César, tienen lugar en Córdoba como principal escenario. Durante la romanización tiene su protagonismo pues se declara Colonia Patricia y es su protector Agripa, yerno del Emperador César Augusto, transformándose en un foco cultural con la presencia de grandes figuras, naturales de esta excelsa ciudad como la estirpe de los Seneca y por último su descendiente, Lucano, sacrificado por el Emperador Nerón por sus celos escénicos. Durante la persecución del cristianismo en el Imperio Romano, Córdoba tuvo con mártires a Acisclo y a Victoria, ambos patrones de la ciudad. Tras el Edicto de Milán, Constantino legalizó el cristianismo como una nueva religión y surge el cisma entre cristianos unitarios y trinitarios o católicos y es Osio, Obispo de Córdoba, quien tiene un protagonismo en el Concilio de Nicea y redacta la formula del Credo, usado desde entonces por la fe católica. Con invasión de los bárbaros, Córdoba queda bajo la égida imperial de Bizancio y sería el rey visigodo Leovigildo, quien se la arrebata a los bizantinos y queda bajo la fe arriana hasta que posteriormente su hijo, Recaredo quien abjura el arrianismo y se convierte al catolicismo, siendo una capital bética floreciente y relevante culturalmente. En el año 711,con la presencia en Hispania de los árabes, derrotan a D. Rodrigo, el último río visigodo y Córdoba es elegida posteriormente por Abd-el-Rahman ben Moawia, de la dinastía Omeya, para fundar un emirato que tuvo dos siglos y medio y uno de sus sucesores,Abd-el-Rahman III se proclama Califa y transforma la ciudad, como una gran capital de Occidente, rivalizando en esplendor con Bagdad y Constantinopla, siendo una de las capitales más pobladas del mundo. Es en esta época donde en Córdoba, orbe que luce con luz propia y están representados personajes que son la flor y nata de las tres culturas, la musulmana, la sefardí y la cristiana, destacándo las grandes figuras, como los historiadores, Ibn al Qutiyya, Ibn Hayyan, Alfaradi y Abenhazam; filósofos como Ibn Massarra, Averroes y Maimonides, estos últimos a su vez eminentes médicos y algunos de ellos naturales de Córdoba y otros grandes personajes que si bien no alumbraron a la vida allí, si destacaron universalmente y como tales cito a Abu al-Hasan Ibn Ali Ibn Nafi, músico y poeta persa procedente de Bagdad y conocido por el sobrenombre de Ziryab y el científico Abbas Ibn Firnas, qué fue pionero en aquella época del arte de volar, a imitación de la leyenda griega de Dédalo, inventando un artificio que él piloto y se arrojó varias veces desde la Torre de la Ruzafa en Córdoba a una altura de cien metros y planeó un trecho muy amplio hasta realizar el aterrizaje forzoso. No podemos olvidar como era Córdoba en aquella época según el testimonio de Al-Maqqari, que dice así: "Es digno de mencionar el apogeo de Córdoba durante la época islámica, que se afirma que tenía una población de casi un millón de habitantes, con 3000 mezquitas, 800 estaban en el arrabal de Saqunda; disponía de 600 baños públicos, el numero de fondas y hospederías era de 1600 y había además 4000 tiendas y comercios, 25 escuelas públicas y el circuito amurallado de la ciudad tenía una superficie de 2690 hectáreas". Córdoba además tenía un notable y revolucionario sistema de albañales y aguas corrientes, a lo que sumaba una red de alumbrado público y un ingenioso método de irrigación de la vega circundante, a través de norias y acequias, que extraían el agua del río Guadalquivir (en árabe: uadi al-kabir, el río grande). Al-Andalus llegó a contar con más de 70 bibliotecas públicas, mientras que en la Europa occidental, todo el saber, era únicamente patrimonio del clero. La biblioteca, del Califa cordobés Al-Hakam II, llegó a contener 400.000 tomos, que el propio Califa había leído todos. En esta época, a mediados del siglo X, París y Londres eran aldeas, casi desconocidas, y la mayoría de las ciudades de Europa no musulmana, se hallaban en las más absolutas condiciones de insalubridad y primitivismo. Actualmente se guarda, en la biblioteca del Escorial, del año 1009d.C, un manuscrito andalusí en papel de algodón, lo que prueba que los musulmanes fueron los primeros en sustituir el pergamino por el papel. A pesar este progreso, el califato cordobés, se vio involucrado en guerras civiles, que determinó su caída en el año 1010 d.C. La España musulmana se desintegró en veintitrés taifas, demasiado atareadas en luchas intestinas e intrigas, que les impidió hacer frente a la agresión a Al-Andalus, por parte de los reinos de Castilla y Aragón. En este ensayo voy a describir someramente la ciudad y sus monumentos mas relevantes pero, si, al contrario enfoco su contenido en el aspecto histórico, cultural y biográfico en relación a los personajes que mencionó y a otros posteriores de la civilización cristiana y actual como a Osio,Obispo de la ciudad ,Eulogio, cristiano que con su fanatismo busco el martirio, D.Luis Góngora y Argote,literato ilustre creador del gongorismo, el Duque de Rivas, escritor y político liberal, el gran pintor, Julio Romero de Torres y el gran maestro universal de la tauromaquia, Manuel Rodríguez Manolete presentando así un elenco de personajes representativos de las tres culturas. Si con este libro he logrado plasmar en el lector y dejar un poso permanente de este pasado de esplendor cultural de esta ciudad, habrán sido satisfechos mis deseos y agradezco Dios haberme dotado del don de la comunicación para cumplir mi más noble objetivo.
Julio Reyes Rubio Al-Mayriti
miércoles, 15 de febrero de 2012 a las 13:08
Enviado por Julio Reyes Rubio "Al-Mayriti"
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