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Robregordo

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SITIOS DE INTERES

Aquí te mostramos sitios que tienen interés para visitar o conocer en Robregordo y, para ampliar horizontes, también en las localidades mas cercanas.

Si conoces alguno, puedes enviarnos lugares que merezca la pena visitar en Robregordo, no lo dudes. Puedes complementar la información con una fotografía y con un enlace a alguna página Web que trate sobre dicho lugar.

 

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robregordo

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os envío un texto con una recopilación de datos del pueblo.
"Costumbres tradicionales y fiestas parroquiales

LA CRUZ DE MAYO. Los mozos cortejaban a las mozas mediante la confección de pequeñas cruces de madera tallada y adornadas con flores ("cruz de mayo") que colocaban, junto con un mensaje "amoroso", en la puerta, balcón o ventana de la moza amada.
Se celebraban los "Mayos", que más adelante detallaré por ser una costumbre muy arraigada en la que participaba todo el vecindario de una manera activa y motivada, llegando a crear rivalidad, sobre todo entre los jóvenes. Era Mayo y los mozos y mozas hacían grupos por separado, pero con un mismo fin: el día de San Pedro - 29 de Junio -en el que todos unidos en fiesta, contrataban al "tamboril y dulzainero", celebraban una comida y ¡todos al baile!. Al día siguiente empezaban las duras labores del verano. Pero no adelantare' el final de tan celebradas fiestas. La juventud - entre diez y dieciséis años - renovando la ilusión y manteniendo la ancestral costumbre, formaba grupos compactos, para juntos pasar las fiestas. Los mozos "nuevos" pagaban un canon por incorporarse a sus nuevos compañeros, con una arroba de vino se admitía al recién llegado. Empezaban las "rondas" de madrugada, los mozos con su guitarra lanzaban al aire la alegría de las jotas, los "cantores", sus simpáticas y picarescas coplas. Las mozas contribuían a la atención de los mozos, entreabriendo la ventana y lanzando a la ronda la graciosa "propina", recibiendo después los consabidos "piropos". Así se forjaban las buenas amistades y las futuras relaciones amorosas.
Todos los años se levantaba un "mayo", que simbolizaba la unión y fuerza de la juventud del pueblo, compitiendo con los de otros pueblos cercanos. Para ello se elegía por los mozos el mejor y más vigoroso árbol - siempre un roble
que cortaban y trasladaban, a veces con gran riesgo físico, hasta el sitio donde se celebraba la fiesta. A éste hermoso roble se le empalmaba el más alto y derecho chopo, los más hábiles se encargaban de unir los dos grandes árboles, que eran coronados con un grueso ramo de acebo y una bandera, bordada por las mozas, con una inscripción que decía: VIVA LOS MOZOS Y MOZAS, AÑO ___. Dicen que el de Robregordo era el más alto de toda la sierra. Se colocaba en una explanada al norte del Pueblo, denominada "el hospital". Había que excavar un hoyo profundo, sujetándolo después con tierras y cuñas de madera, así permanecía erigido y orgulloso todo el mes de mayo. Para levantarlo todas las precauciones eran pocas, grandes maromas de gruesa cuerda y fuertes crucetas de madera y la participación de los mas fuertes, hacían posible la proeza. Todo el pueblo con gran expectación asistía a la ceremonia, con la respiración contenida y algunos nervios, contemplaba con orgullo el "evento". Al terminar el arriesgado trabajo, rompían con una gran ovación el emocionado silencio anterior, manifestación que se prolongaba varios minutos, liberando así la tensión, una ronda de vino festejaba la hazaña lograda un año más.
Esta antigua costumbre ha dado lugar a varias anécdotas, una de ellas fue "la guerra de las banderas": Dos grupos de mozas rivales bordaron cada uno su bandera, en el "mayo" solo se ponía una, por lo que intervino el Alcalde, decidiendo no poner ninguna de las dos. Ahí acabó la rivalidad y las aguas volvieron a su cauce.
Mas fiestas y entretenimientos; se corrían los "gallos", hasta su prohibición, se jugaba a las "chapas, se competía en el "chito", en el tiro de "barra", pero sobre todo el juego de la "calva" era la estrella, competían mozos contra casados, extendiendo las competiciones a los pueblos cercanos, rivalizando con ellos.
El 24 de mayo, se celebraba la "Ascensión", día "grande". A las ordenes del "Alcalde de mozos", los jóvenes dejaban sus trabajos y con gran ilusión marchaban, con sus burros, a la dehesa a por las "enramadas", que después colocaban en la escalera de subida a la iglesia-atrio y portada. Cada mozo aportaba una carga de retamas o brezos floridos o dos árboles de tamaño medio, las mozas añadían las flores típicas del momento, todo el conjunto ornamental quedaba expuesto hasta el día siguiente. Ya de noche había ronda, la celebración lo merecía, colocando en ventanas y balcones de las mozas, manojos de retama florida. Al día siguiente, a las once, misa cantada, a su salida se procedía a subastar la enramada allí depositada, el dinero que se conseguía era entregado al tesorero elegido entre los mozos, que también recogía el dinero obtenido en las rondas. La juventud al llegar la primavera y formar sus grupos, elegían entre todos a su Alcalde, segundo Alcalde y Tesorero.
Día del Señor, 11 de Junio, mozos y mozas repiten día "Grande", vuelven las enramadas a adornar la entrada de la Iglesia, las mozas preparan "altares" en las calles, con cuidados adornos, por las que va a pasar la Procesión, parándose en cada altar, donde entonan cantos religiosos, todos los vecinos lucen sus mejores galas, las flores llenan el pueblo.
Se celebra la Misa cantada antes de la Procesión, que saldrá con el Santísimo a recorrer el pueblo. Se subasta la enramada y una vez adjudicada al mejor postor, se le ayuda a guardarla en su casa, esa leña calentara su hogar en el frío invierno.
El día de San Pedro, 29 de Junio, no solo había fiesta, los pastores en éste día cumplían sus contratos verbales con el "amo". En general eran los encargados de cuidar los rebaños de ganado lanar, tanto en el pueblo como en las sierras, durante todo el año, acompañando a los rebaños el tiempo que pasaban en Extremadura. Algunos pastores repetían sus contratos, otros marchaban. Era frecuente oír por las calles, en este día, "¿has hecho San Pedro?". Lo que significaba, que seguían con el amo o lo dejaban.
Existía una notable diferencia entre la forma de vivir de los pastores del pueblo y los de la sierra; los primeros hacían su vida en el entorno de sus vecinos, por lo general comían y dormían en sus casas, los de la sierra pasaban los días y las noches en los altos, regresando a la noche a las majadas, pasaban sin mas compañía que sus fieles perros. Se relevaban cada 15 días y su comida era la denominada "Collera", compuesta por pan, tocino, queso, bacalao, cecina, migas y aceite, tomando la leche de sus cabras. La majada, especie de corral, recogía a las ovejas para pasar la noche, guardadas por los perros mastines de los ataques de los lobos. El pastor en su "Chozo", se calentaba al fuego, guisaba y dormía, este habitáculo era su morada, cada demarcación de pastos - llamados cuarteles - tenía su "chozo".
Los ganaderos del pueblo, durante la primavera y verano, dejaban a dormir en el campo a los rebaños, sirviéndose de rediles, donde los metían a pasar las noches, cambiando cada día el sitio de "dormida", sirviendo así de abono para las tierras de cultivo, esto era "estercolar" . El ganado era acompañado por el pastor y sus perros.
Las aguas: Siempre disfrutó Robregordo y en la actualidad lo sigue haciendo, de finas y abundantes fuentes, que se distribuyen por el extenso término, en todas sus orientaciones hay manantiales de agua potable siempre limpia, fresca y de buen beber.
En la actualidad las captaciones y el abastecimiento de agua son propiedad del pueblo y están administradas por el Ayuntamiento.
Otras costumbres merecen nuestro recuerdo. Hemos hablado de las "hacenderas" refiriéndonos al riego y traída de agua al pueblo, pero esta prestación voluntaria y gratuita tenia mas finalidades, así se convocaba a los hombres para atender y mejorar todos aquellos complementos, formas y servicios para el normal desarrollo de la vida del pueblo. En la actualidad las subvenciones suplen estos trabajos, pero hasta mediados del siglo XX no existieron, por esa época Diputaciones y Gobiernos Civiles empezaron a prestar alguna ayuda.
Debo mencionar a un personaje que por su labor, era imprescindible para el desarrollo de la agricultura, los transportes, complementos y hasta la construcción. Me refiero al Herrero, artesano éste que de padres a hijos heredaba el oficio. El último conocido tenia su casa en Somosierra y dos o tres días en semana bajaba a nuestro pueblo, allí en su rústico taller, conocido por "la fragua", con la fuerza de sus brazos y su habilidad moldeaba, producía y reparaba las herramientas y útiles necesarios para la vida diaria. Su labor era dura, no exenta de riesgo. Encendía el fuego que alimentaba con el carbón que él mismo elaboraba con los brezos recogidos arriba en la sierra de "Las Cabezas", en el sitio de la "Umbría", esta materia prima le ayudaba a moldear y forjar, arados romanos, rejas, picos, barras, clavos, cuñas, herrajes para los animales de labor, así como, cerraduras, llaves, elementos para la construcción y todo aquello en lo que sus habilidades podía alcanzar.
El "Potro" estuvo siempre al ,lado del herrero, era el ayudante imprescindible para /)errar vacas, burros y caballos, esta,, instalación formada por varios pilares de granito ha sido recientemente recuperada como patrimonio artístico.

LINKS: www.lasonrisadelgnomo.com
www.robregordo.com





LUGARES DE INTERÉS:

Podemos visitar una de las zonas más desconocidas pero con una belleza paisajista inigualable. Podrás visitar la Dehesa Boyal de Robregordo, donde el paisaje es impresionante.

CONTACTOS EN ESTA POBLACIÓN:

Alojamientos rurales La Sonrisa del Gnomo: 91.868.65.43 / 649.54.20.37


"El otro tiempo": Datos históricos de Robregordo.
Situado al Norte de la Comunidad de Madrid, en la llamada "Sierra Pobre", al pié de "La Cebollera", Km. 87 de la Autovía de Madrid-Burgos. La superficie de su término Municipal es de 1800 Ha.
El asentamiento humano puede situarse durante los siglos XVI y XVII, con anterioridad debió estar enclavado en el "Valle de la Horca", dicen que se llamó "Colladillo": Convivieron juntos Robregordo y Somosierra, muy unidas estas villas hasta el punto de ser regidas por un Concejo único con administración aparte. Un pleito criminal en 1.585, nos evidencia el fin de éste hermanamiento, la Justicia mediocre de los Regidores, terminó con la unión de ambos pueblos.
Acerca de su nombre, convienen los cronistas en que se debe a los corpulentos robles que había en el término, o en los aledaños. ("Datos de la Historia de Madrid y los pueblos de su Provincia")
Referencias históricas dan la situación estratégica del Puerto de Somosierra, como divisoria de las dos Castillas. El aumento de tráfico, decidió al Consejo de Sepúlveda, repoblar éstas tierras, dando lugar a Robregordo y Somosierra. Dependen de Sepúlveda, en concreto a su Señorío de "Los Mendoza". En el año 1.380, fallece Pedro González de Mendoza, dejando en su legado las villas de Hita, Buitrago, también figuran Robregordo y Somosierra.
La situación estratégica de Robregordo, por el paso obligado que comunica con la Meseta Norte, rica en ganadería y agricultura, hace que muchos de sus habitantes, encuentren su medio de vida en la servidumbre de ese paso, abundando en otros tiempos los comerciantes, venteros arrieros o mesoneros, que daban servicio a diligencias de mercancías y viajeros, ganados y hasta a las tropas invasoras. Descanso obligado para reponer fuerzas, sirviendo de auxilio y apoyo a cuantos lo necesitaran. El duro y prolongado invierno cerraba con frecuencia el paso por el hielo y la nieve, la garantía y seguridad que dieron éstos habitantes a la circulación del puerto, hizo que los mandatarios Regios reconocieran sus servicios, concediéndoles el privilegio de no pagar impuestos, circunstancia que atraía a otros habitantes del contorno para instalarse aquí, aumentando la población hasta las 700 personas, según datos de "Cartografía e Historia".
El pueblo no era autosuficiente, pero tenía vida propia. El mantenimiento familiar discurre con sacrificio y austeridad, basando su economía en tres pilares: la ganadería, la agricultura y los servicios del paso del Puerto.
Zona eminentemente ganadera, donde el mantenimiento de dehesas y pastizales fue siempre prioritario, abundantes rebaños de ovejas, cabras, vacas, yeguas y caballos, pastaban en sus campos, marchando las "merinas" en invierno, hacia Extremadura.

LA IGLESIA.
Su construcción data de primeros del siglo XVII, con posterioridad, sobre el 1953, fue remodelada. Tres naves con soportes de madera y torre de tres cuerpos, conserva un pequeño y valioso legado: la excepcional talla de San Juanito y el cordero, otra barroca de la Virgen y una meritoria pintura de Cristo crucificado.
En éstos pequeños pueblos la Iglesia ejercía una gran influencia, la poca variación en la vida social, la cita era casi obligada con el ejercicio religioso, de manera especial en Semana Santa, Fiestas Patronales y Navidad.
La Semana Santa empezaba con gran actividad desde el lunes Santo, mujeres solteras y casadas, ayudadas por el Sacristán y dirigidas por el Sacerdote, empezaban las tareas religiosas. Se cubrían las imágenes con el "velo de la tristeza", hacían el "Monumento", alrededor del cual se celebraban los Oficios Religiosos. Flores naturales del Pueblo como campanillas, margaritas y violetas, conformaban una alfombra que por su sencillez resultaba original y bonita. Grupos de personas de diferentes edades, entonaban las mismas canciones de antaño: Las Profecías, El Poderoso Jesús Nazareno, el vía crucis, etc.. Las campanas calladas dejaban su oportunidad a las carracas, los jovenzuelos recorrían las calles gritando: "a los Oficios". Era costumbre velar el Monumento tanto el Jueves como el Viernes Santo, durante día y noche, por turnos, mayores y mozas por el día, a la noche les tocaba a los mozos. El Sábado era de Gloria y el Domingo de Resurrección.
Este día de Pascua, el Sacerdote vestía sus mejores galas, exhortaba a los feligreses al cumplimiento pascual y celebraba procesión alrededor de la iglesia, la imagen de la virgen salía por un lado y la del Niño por otro, durante el recorrido se entonaban cánticos religiosos y al encontrarse ambas se cantaba: "hoy, que alegre sale el sol, que contento que está el día, que regocijo lleva, la Soberana María"."

robregordo

martes, 24 de julio de 2007 a las 18:57
Enviado por gregorio uceda esgueva

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Tienes mas sitios cerca de aquí, en El Cardoso de la Sierra, Arcones y La Hiruela.

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