DEDICATORIAS

En estás fechas tan señaladas, hago un largo trayecto por mi memoria en recuerdo de tantas personas que amé, quise y recordaré el resto de mis días y que el destino ha querido, por diferentes motivos, que ya no estén entre nosotros.
Este puente tan especial, el cementerio de Casas del Río se llenará de las mejores galas y de las flores más olorosas, en evocación a las personas queridas y añoradas que siempre tendremos en nuestros corazones. La sencillez del lugar solo refleja lo que son sus gentes y la aldea en general, pero no por ello florecen con bastante fluidez los sentimientos y las añoranzas, quizás por esa sencillez y recogimiento silencioso lo hacen más bello y emotivo.
Mi dedicatoria a todos ellos, que de una forma u otra tanto, han influido en nuestras vidas, especialmente a una gran persona que nos ha dejado escasamente hace unos días y que ha formado parte importante en la aldea, querido por todos por ser una excelente persona y su implicación desinteresada tanto para la aldea como para sus gentes, un alma blanca que nos ha dejado huella. Mi recuerdo para Miguel Martínez y el pésame a toda su familia, una rosa de amistad no te faltará nunca.
jueves, 28 de octubre de 2010 a las 11:02
Enviado por Rodin
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UNA VIDA DE AÑORANZA

Me siento una rieña ya que cumplí mi primer año de vida en la aldea de mis abuelos...allí aprendí la verdadera amistad y el saber de los mayores, hoy muchos desapaqrecidos, el buen talante y la afabilidad de sus gentes, una aldea que por su situación geográfia ha permanecido aislada durante muchísimo tiempo de lo que llamaríamos progreso(a Dios gracias)ya que esto es uno de sus encantos. No puedo olvidar sus noches, su río de aguas frías, tibias bajo la luz de su luna que platea con su reflejo el murmullo de su corriente,el cielo decorado con un manto de estrellas que solo la pureza de su aire permite ver tantas. Sé que esto no es una noticia...pero mi cariño y mi añoranza por Casas del Río es tan grande que, parte de lo que soy lo debo a mi querida aldea y sus gentes, lugares que permanecen en mi corazón e inspiración de tantas poesías. Un pequeño paraíso escondido entre montañas donde el tiempo se detiene y la prisa no existe. Un especial recuerdo para tío Antonio y abuela Encarna, donde quiera que estén....siempre los recordare.
lunes, 18 de agosto de 2008 a las 9:21
Enviado por Rodin
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